La peor maldición!!

  • Hechizos, cábalas, conjuros, riegos, sortilegios, entierros, bebedizos, vudú, rezos ocultos, brujería, santería, en fin son apartes de los muchos rituales que se hacen y emplean dentro de lo malo para hacer daño a una persona, comunidad y/o habitación, sin contar los herejes que hacen y tienen verdaderos pactos con el malo!! Durante muchos años he trabajado contrarrestando esto en diferentes lugares y con diferentes personas, tales de diferentes edades y clase social; soy el primero en decir ¡es verdad!! Todo ello es verdad!

    Sin embargo, debo afirmar que la experiencia de los años me ha enseñado cual es la peor de las artimañas del demonio, por consiguiente cual es la peor maldición existente; no lo he aprendido con la academia, ni con lo sabido en lo teórico, lo he sabido por primera mano en la experiencia vivencial y esto es algo que sencillamente es irreprochable, lo vivencial nadie a excepción de quien lo vive, lo afirma y da fe de ello, por tal doy fe y digo con certeza de palabra avalada en mi Amo y Señor que la peor maldición es estar lejos de Dios!!! Satanás cree en Dios, esto quiere decir que a nosotros no nos basta, ni bastará con decir ¡creo en Dios! Es necesario vivirlo , sentirlo hacerlo totalmente nuestro!

    El malo cuando está en la presencia de Dios tiembla, cosa que curiosamente nosotros no hacemos! Pues bien, él sabe perfectamente que la peor sugerencia habilitada contra el hombre es hacerle creer dos cositas... 1a. Todo está bien, no hay necesidad de tanto rezo! 2. Diviértete y pásala muy rico, Dios es misericordia y te ama! Con estas dos razoncitas él nos ha llevado a un verdadero colapso, tal que hoy por hoy se ven unas cosas que ni la mente más perversa del pasado lo hubiese soñado! Más también él sabe que, si tú estás totalmente ligad@ a Dios de corazón no existe brujo, adivino, hechicero ni nada parecido que pueda hacerte daño, él lo sabe y por esa razón trabaja con sus secuaces en la procura de tu no acercamiento a Dios!

    San Cipriano de Antioquía, hechicero en su pasado, descubrió esto al intentar con todo tipo de sortilegios y hechicería dañar la pureza de la doncella Justina... al ver que todo era en vano reto al diablo y lo llama a su presencia... éste se hace presente y le dice "Cipriano, tienes millones de doncellas que rendidas caerían a tus pies con el más pequeño de tus sortilegios más, Justina no!, el por qué? Ella está aferrada al madero de la cruz y recibe el auxilio de Aquel que allí se acostó por la humanidad!" Al escuchar esto Cipriano dijo "vete de mi presencia, ahora serviré a Aquel que en verdad es fuerte, poderoso e inmortal!", de ésta manera Cipriano se convierte al punto de ser hoy día llamado San Cipriano y Justina, Santa Justina!

    Es por todo esto mis hermanos y hermanas que deseo exhortar a cada uno de ustedes a dejar de darle tanto crédito al malo y mejor confiar en el Bueno!

    Si en verdad confiáramos en el Santo de los santos todo sería muy diferente.

    Vuelvo y repito, soy el primero en dar fe de la obra de toda artimaña del malo y del mal, mis ojos han visto cosas que ustedes ni en sus peores pesadillas habrán de soñar, sin embargo sé que el malo y mal por muy poderoso que llegue a ser... jamás superará el poderío de Dios, ni la unción recibida en la cruz santa que se levantó en la mañana del viernes santo para sostener el Cuerpo del más grande de los hombres, Jeshua!

    Decía el Santo Padre Pío "ora, ten fe y no te preocupes", regla de tres simple, verdad? Más no lo hacemos, nos cuesta trabajo en verdad; en verdad nos cuesta trabajo orar, tener fe y no preocuparnos!!!

    Así que cuando escuches de una maldición y/o acto proveniente del malo que está haciendo estragos en alguien... piensa en lo mucho que se ha perdido en el camino de la fe! Tanto que satanás tiene las puertas abiertas para poder hacer daño y más daño, ahora bien, dejenme decir que todo eso que conocemos como brujería y demás cosas no es más que pinceladas pequeñísimas del malo, ya que si fuera el ataque dirigido directamente por el príncipe de las tinieblas... mejor ni hablo!!! El sólo impacto visual y directo con él podría fácilmente envejecernos en un minuto 30 años! Y no bromeo, ni me lo invento!

    Da el honor a Dios, entrégate a Él y deja que Dios guíe en verdad tu vida, deja de pensar o creer que rezar y orar es para viejitas calienta banca, o para personas con baja autoestima, o para aquellos que no tienen nada que hacer, ojalá todos no tuviéramos mayor entre-tensión que la adoración al Señor nuestro Dios! Ojalá!

    Solo al final de nuestros días o peor, en el juicio será dado a conocer la gravedad del tiempo perdido por nosotros, pongamos ya un freno a nuestra disipada fe y aferremos nuestro corazón al verdadero tronco de la sabiduría... ¡la cruz santa! Pidámosle a Cristo Jesús sea en verdad el capitán de nuestra barca y roguemos a Él nos conduzca siempre a puerto seguro, recuerda que Jesús venció la muerte, ordenó a las aguas, camino sobre ellas, reprimió a los demonios y los sujetó en sus dominios! Él es el Santo de los santos, el poderoso y eterno, no hay nadie como Él, ni lo habrá jamás!

    Tanto es el poder que Cristo otorga a sus fieles… recuerdo ahora mismo a Teresa de Ávila diciendo "sí yo estoy en la gracia de Dios y su mano me sostiene... satanás es una cucaracha al lado mío! Más, sí estoy sin la gracia de Dios y su mano no me sostiene... ¡la cucaracha soy yo!"

    Mi padre San Francisco de Asís decía cada vez que satanás le molestaba o perturbaba "¡abre la boca y come estiércol!", ante esto satanás solía salir corriendo.

    Santiago dice claramente en su carta universal "resistid al demonio y éste se irá!"

    Aprendamos a ser fieles a Dios! Nadie que se mantiene fiel a Dios y/o hace el intento verdadero por serlo será defraudado. Jamás!! Lo garantizó el mismo eterno.

    La mejor arma contra el mal y el malo es Jeshua, la oración, el acercarnos vivamente en la fe a Él hará de nuestros días un mejor caminar, un mejor frutar nuestros esfuerzos y luchas, en vano nos esforzamos y luchamos sino es por ÉL o para Él!



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  • Nuestra peor maldición sin duda alguna es y será estar lejos de Dios, y con tal lejanía estar creyendo que lo somos todo y todo lo sabemos así como todo lo podemos.

    maldiciones? Oh sí,pero aquellas que nosotros mismos profesamos en contra de nuestra propia vida a través de nuestros actos bajos e impíos.

    La mejor bendición es y será siempre estar en los amorosos brazos de Dios.